Quien me iba a decir que acabaría parafraseando al ex amor de la Pantoja, Julián Muñoz “Cachuli”, con su ya célebre “Dejen en paz a las familias”…. familia, la suya, que según su ideología, le gusta a Rouco-Varela, a Rajoy o a Álvarez-Cascos (que le gusta tanto que ya va por la tercera, que sepamos). Ya sabéis como son estas “familias ideales de la muerte”: de un casamiento entre un hombre y una mujer, no importan las infidelidades, los divorcios, los escándalos sociales o políticos....
Pues hoy utilizo yo ese “grito de guerra” para que nos dejen en paz a las familias de verdad, a las que se quieren, a las que “vivimos en pecado”, a las de las peras y las manzanas, a las monoparentales que bastante tienen con sacar adelante a su progenie en soledad, con enormes dificultades.
¡Ya esta bien! del ataque a la familia libre por parte de la jerarquía de la iglesia y del PP de rajo: ellos quieren un solo modelo familiar que excluye a los demás porque quieren tenerlo todo controlado, George Lakoff, afirma que “un modelo de familia presupone un modelo de sociedad y un modelo de política. Una política conservadora necesita un modelo de familia tradicional (donde, por supuesto, manda y dirige el cazador)”, tal como se dice en un artículo muy interesante de “el plural” que os linkeo
http://www2.elplural.com/politica/detail.php?id=16925
Señores de la geriatría, que no jerarquía, de la iglesia y señores del PP, a la gente no le preocupa si se casan dos hombres, o dos mujeres (que no dos peras y dos manzanas), se preocupa de su día a día que en es lo que trata de ayudar el Gobierno ZP que ahora ha hecho que se ayude de verdad al cuidado de los dependientes, que exista un permiso de paternidad, que las viudas cobren más y puedan compatibilizar rentas, que los/as autónomos/as tengan más derechos y más protección laboral, que la juventud se pueda emancipar, que no exista violencia en la familia…etc. Esto es cuidar a la familia, y no lo que hace Rajoy y Rouco o Cañizares, que se preocupan mucho del pecado y poco o nada de lo que las familias necesitan de verdad para vivir dignamente.